Firmeza facial
Para flacidez leve a moderada en mejillas, contorno de mandíbula, frente, papada y cuello. Suele bastar una sesión.

Firmeza · Facial y corporal
Ultrasonido focalizado de alta intensidad para mejorar la firmeza de rostro, papada, cuello y cuerpo, sin cirugía, sin agujas y sin tiempo de recuperación.
HIFU (ultrasonido focalizado de alta intensidad) mejora la firmeza de rostro, papada y cuello sin cirugía: el efecto aparece de forma gradual entre los 2 y 3 meses y suele mantenerse alrededor de un año. Concentra ondas de ultrasonido en puntos precisos bajo la piel, a distintas profundidades. Ahí genera un calor controlado que contrae el tejido y activa la producción de colágeno nuevo, mientras la superficie de la piel queda intacta.
Para flacidez leve a moderada en mejillas, contorno de mandíbula, frente, papada y cuello. Suele bastar una sesión.
En abdomen, piernas, glúteos o flancos ayuda a reafirmar la piel y a mejorar ligeramente el contorno. No sustituye la pérdida de peso.
Revisamos el grado de flacidez, tu piel y tus antecedentes para saber qué resultado es razonable esperar.
Elegimos la profundidad de trabajo según la zona: más superficial en piel delgada y más profunda donde hay más tejido de soporte.
Una sesión facial dura en promedio entre 45 y 90 minutos, según las zonas. No requiere anestesia ni tiempo de recuperación.
Revisamos el grado de flacidez, tu piel, antecedentes y medicamentos.
Definimos zonas, profundidad de trabajo y si conviene una o más sesiones.
Limpiamos la piel, aplicamos gel y trabajamos la zona línea por línea.
Protector solar, hidratación y revisión del resultado a los 2 o 3 meses.
Así trabaja el ultrasonido focalizado en rostro y cuerpo, junto con los faciales que lo complementan.
HIFU mejora la firmeza de forma gradual y natural. No equivale a un lifting quirúrgico, y el resultado depende de tu edad, tu piel y el grado de flacidez.
HIFU significa ultrasonido focalizado de alta intensidad. Concentra energía en puntos muy pequeños bajo la piel, sin cortes ni agujas, y genera un calor controlado que contrae el tejido y estimula la producción de colágeno nuevo. Se usa para mejorar la firmeza y el contorno de rostro, papada, cuello y algunas zonas del cuerpo.
Algunas personas notan la piel más tensa desde los primeros días, pero el cambio principal llega de forma gradual, conforme se forma colágeno nuevo: suele hacerse evidente entre los 2 y 3 meses, y la piel puede seguir mejorando hasta unos 6 meses.
En general, alrededor de un año, y en algunas personas hasta 18 meses. Depende de la edad, la calidad de la piel, la exposición al sol y los hábitos. Muchas personas eligen una sesión de mantenimiento al año.
Para firmeza facial, normalmente basta una sesión. Cuando la flacidez es más marcada o en zonas corporales, puede recomendarse más de una, con varias semanas de separación. Te lo indicamos en tu valoración.
Se siente calor y pequeños pinchazos profundos mientras el equipo trabaja, más intensos sobre zonas con hueso cercano, como mandíbula o frente. La molestia desaparece al concluir la sesión.
Lo más común es enrojecimiento leve por unas horas, algo de inflamación o sensibilidad al tacto durante algunos días. Puedes retomar tus actividades el mismo día. Las complicaciones serias son poco frecuentes y se relacionan con una mala técnica, por eso la evaluación previa es importante.
Funciona mejor en flacidez leve a moderada; si es muy marcada, un tratamiento no invasivo tiene límites. No se recomienda durante el embarazo o la lactancia, con marcapasos o implantes metálicos en la zona, rellenos recientes, infecciones o acné activo en el área, ni con algunas condiciones médicas. Por eso revisamos tus antecedentes antes de iniciar.
Los dos usan calor para estimular colágeno, pero llegan a profundidades distintas. La radiofrecuencia calienta la piel de forma más superficial y suele requerir varias sesiones; HIFU concentra la energía en capas más profundas, incluida la capa de soporte del rostro, y por eso suele bastar una sesión para firmeza facial.